Crónica 1 dende Chiapas (ano 2009-2010)Crónica 1 desde Chiapas (año 2009-2010)
De Camaróns e Resistencias
A costa pacífica de Chiapas é unha das xoias deste país: estuarios, manglares, praias de eternas postas de sol, deliciosos manxares do campo e do mar. Un paraíso.
Un paraíso onde as desigualdades, os atropelos de mal goberno e a decadencia do sistema de mercado levaron a moitas familias a organizarse en comunidades en resistencia.
Chego un 24 de decembro a un lugar onde o mar e o ceo se dan a man, para pasar os dous días de espera antes de que chegue o resto da caravana.
Na palapa atopo varios loitadores sociais e xentes de diferentes movementos internacionalistas que se reúnen a pasar un Nadal diferente confabular contra o sistema en medio dun paraíso de hamacas e palmeiras. O mesmo día que chego, á tarde, chega unha familia moi especial a pasar a noiteboa, avoas e netos incluídos, que se achegan desde a cidade máis próxima. Son os xefes dun movemento contra o mal goberno que aglutina a 13 comunidades e nove barrios.
O pater de familia conta á noite, entre risas e chistes picantes, as tres veces que o levaron preso e de como non facía caso dos rumores. Pero hoxe é diferente: o seu fillo (chámanlle o licenciado pola súa carreira de Dereito) xa está sendo ameazado con prisión e represalias por abandeirar un movemento contestatario; e a verdade é que, durante esa noite, o fillo presente na plática e na “diferente” cea de noiteboa non está moi falador. A estratexia gobernamental xa xerou o primeiro dano colateral, o seu medo.
Aínda así toda a familia se entrega para facer que estas datas sexan de celebración, os nenos corren felices e libres entre as palmeiras buscando cocos que cazar, a tía avoa anima aos mozos a bailar e a matriarca da familia tira a dar cos seus chistes cheos de albur e picardía. Finalmente, obríganme a saír a bailar coa filla máis nova e cunha das representantes dos movementos alternativos mexicanos adherentes á Outra campaña algo de cumbia e merengue, uns chistes, risas algún xogo de maxia e máis chistes. Total, xa somos da familia.
Para acabar a noite unha fogueira na praia onde se mesturan debates políticos, enredos amorosos dos chavos, bromas e cancións da república, a antesala de interesantes debates sobre a loita e a resistencia.
Cando se acaban as existencias de cervexa, tequila e lume, trasladamos a continuación deste soño común: a construción dun mundo onde caiban todos os mundos á zona das hamacas.
Á mañá seguinte antes de despedirnos da familia, acordamos unha xira de Pallasos en Rebeldía coas comunidades do colectivo autónomo e en resistencia da zona costa de Chiapas; talleres e actuacións, que esperamos dar nun ano, se é que as condicións o permiten; os rumores do agravamento militar e paramilitar, un posible repregamento das comunidades en resistencia, e as ameazas de cárcere e persecución non permiten facer plans a tan longo prazo.
Pero mentres esperamos volver xunto a estas xentes valorosas e belas, un pequeno adianto: o Gran Barbinni actuará na festa do 5.º aniversario da neta da familia; a miña primeira actuación como pallaso de aniversario. Todo un reto. Creo que estou mais nervioso que cando actuabamos baixo as bombas en Palestina.
Non hai adversario pequeno, senón soños míseros que non valen a pena construír.
Na noite do 25 proxectamos o documental de Pallasos en Rebeldía en Palestina, sobre unha saba colgada entre os postes da palapa. Presentes: mexicanos, franceses, vascos, alemás, madrileñas e uns cantos animais do manglar. Acabamos dúas horas máis tarde entre abrazos e aplausos, logo dun coloquio ben chido como din aquí. A verdade é que este novo internacionalismo me enche de esperanza.
Mentres as loitas dos pobos pola súa liberdade conmovan e mobilicen persoas de todo o mundo, aínda nos quedará tempo para a poesía.
De Camarones y Resistencias
La costa pacífica de Chiapas es una de las joyas de este país, estuarios, manglares, playas de eternas puestas de sol, deliciosos manjares del campo y del mar. Un paraíso.
Un paraíso donde las desigualdades, los atropellos de mal gobierno y la decadencia del sistema de mercado, han llevado a muchas familias a organizarse en comunidades en resistencia.
Llego un 24 de diciembre a un lugar donde el mar y el cielo se dan la mano, y para alcanzar la palapa (cabaña de palos y hoja de palma) me transportan en una simpática canoa motorizada, para pasar los dos días de espera antes de que llegue el resto de la caravana.
En la palapa me encuentro a varios luchadores sociales y gentes de diferentes movimientos internacionalistas que se reúnen a pasar una navidades diferentes, baños de sol y agua de estuario, peligrosos chapuzones en el océano Pacífico (que aquí no hace justicia a su nombre) pescado que las gentes del pueblo traen cada mañana, vamos un paraíso de hamacas y palmeras.
Pero ese mismo día en la tarde llega una familia muy especial a pasar la nochebuena, abuelas y nietos incluidos que se acercan desde la ciudad más cercana. Son los cabecillas de un movimiento contra el mal gobierno que aglutina a 13 comunidades y nueve barrios.
El pater de familia cuenta en la noche entre risas y chistes picantes las tres veces que lo llevaron preso, y de como el no hacía caso de los rumores, pero hoy es diferente, su hijo, (le llaman el licenciado por su carrera de Derecho), ya está siendo amenazado de prisión y represalias, por abanderar un movimiento alternativo y la verdad es que, durante esa noche, el hijo presente en la práctica y en la alternativa cena de nochebuena no está muy hablador, la estrategia gubernamental ya ha generado el primer daño colateral, el miedo.
Aun así toda la familia se entrega para hacer que esas fechas sean de celebración , así que los niños corren felices y libres por entre las palmeras buscando cocos que cazar, la tía abuela anima a los jóvenes a bailar y la matriarca de la familia tira a dar con su chistes llenos de albur y picardía, finalmente me obligan a salir a bailar con la hija más joven y con una de las representantes de los movimientos alternativos mexicanos, adherentes a la Otra campaña, algo de cumbia y merengue, unos chistes, risas algún juego de magia y más chistes, total, ya somos de la familia.
Para acabar la noche una hoguera en la playa donde se entremezclan debates políticos, escarceos amorosos de los chavos, bromas y canciones de la república, la antesala de interesantes debates sobre la lucha y la resistencia.
Cuando se acaban las existencias de cerveza, tequila y fuego, trasladamos la continuación de este sueño común, la construcción de un mundo donde quepan todos los mundos a la zona de las hamacas.
A la mañana siguiente antes de despedirnos de la familia, ya acordamos una gira de Pallasos en Rebeldía con las comunidades del colectivo autónomo en resistencia de la zona costa de Chiapas, talleres y actuaciones, que esperamos dar en un año, si es que las condiciones lo permiten, los rumores del recrudecimiento militar y paramilitar, un posible repliegue de las comunidades en resistencia, y las amenazas de cárcel y persecución no permiten hacer planes a tan largo plazo.
Pero mientras esperamos volver junto a estas gentes valerosas y bellas, un pequeño adelanto, el Gran Barbinni actuará en la fiesta del 5º cumpleaños de la nieta de la familia, mi primera actuación como payaso de cumpleaños, todo reto, creo que estoy más nervioso que cuando actuábamos bajo las bombas en Palestina.
No hay contrincante pequeño, sino sueños míseros que no valen la pena construir.
En la noche del 25 proyectamos el documental de Pallasos en Rebeldía en Palestina, sobre una sábana colgada entre los postes de la palapa, presentes, mexicanos, franceses, vascos, alemanas, madrileñas y unos cuantos pelícanos, acabamos dos horas más tarde entre abrazos y aplausos, después de un coloquio bien chido como dicen aquí, la verdad es que este nuevo internacionalismo me llena de esperanza.
Mientras las luchas de los pueblos por su libertad conmuevan y movilicen a personas de todo el mundo, todavía nos quedará tiempo para la poesía.