Pallasos en Rebeldía y el Festival Esperanzah! llevan a Melilla su ‘artivismo’ contra la política migratoria de la UE
Los días 4 y 5 de octubre, Pallasos en Rebeldía y el Festival Esperanzah! ofrecerán en Melilla un Festiclown Frontera Sur, música y circo en apoyo a las persones refugiadas y migrantes.- Bajo el lema ‘A Desalambrar’ de desarrollará el primer Festiclown en tierras melillenses que contará con galas y acciones reivindicativas frente a la ‘valla de la vergüenza’.
Lunes, 3 de octubre de 2016
Nadie es ilegal, solo el capital. Así de rotundo se muestra el lema con el que Pallasos en Rebeldía y el Festival Esperanzah!, en colaboración con Prodein, Trópiko Producciones, Pasaje Seguro y Jóvenes Por Melilla, acuden este año a la llamada de socorro que llega desde la frontera con Marruecos. Durante los días 4 y 5 de octubre, ambos colectivos unirán fuerzas en la celebración del que será primer Festiclown en Melilla. Con el objetivo de “desalambrar vallas y corazones”, artistas de circo solidario y la banda catalana comprometida con al causa de los refugiados, Txarango, ofrecerán el día 4 a las 20h una gala en la Plaza Menéndez Pelayo y otra el día 5 a las 17h frente a las puertas del CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes). Además se realizarán diversas acciones reivindicativas en contra de la política migratoria de la UE y el Estado español.
“A la injusticia, a la violencia, respondemos con nuestras armas: la nariz roja, la sonrisa y el humor”, recuerda Iván Prado, portavoz de Pallasos en Rebeldía. “No hay frontera que el circo no pueda atravesar ni barrera que no pueda derrumbar. Los payasos somos como los niños que, a los hombros del adulto, se atreven a señalar al emperador y gritarle que está desnudo”, apunta Prado. A este grito se han sumado en esta ocasión cirqueras como Kanadagama o Kanbahiota, artistas como Pablo Muñoz o Jesús Aragonés, además de los músicos de Txarango.
Risas que tumban muros
La frontera melillense está blindada por tres vallas de seis metros que, desde el año 2013, vuelven a ser reforzadas con una serie de cuchillas en gran parte de su recorrido que provocan graves heridas a aquellas personas que intentan cruzarla. Unas cuchillas que fueron retiradas en el 2007 por su peligrosidad y que el estado español ha vuelto a colocar, pese a las protestas de organismos internacionales y colectivos de defensa de los derechos humanos.
Las personas migrantes que intentan cruzar la triple valla siguen poniendo en riesgo su vida y se han producido varias muertes desde su contrucción. Además, tal y como denunciaron en más de una ocasión unas setenta organismos y entidades de la red MIGREUROP, las autoridades españolas, lejos de acatar la legislación internacional –que protege los derechos humanos y el principio de no devolución- siguen repatriando de forma sistemática y sumaria a personas que se encuentran en territorios español tras atravesar este muro, violando así leyes y las libertades universales.
Con la celebración del primer Festiclown en Melilla, el colectivo de cooperación internacional Pallasos en Rebeldía vuelve a expresar su rechazo ante este drama, “una situación que nos recuerda lo vulnerable y desnuda que está la humanidad ante la opresión del poder, la intolerancia y la injusticia”, sentencia Iván Prado.
Un soplo de Esperanzah!
La alianza del Festiclown y el Festival Esperanzah! responde a un objetivo común: llevar la risa adonde más falta hace. A la vocación internacionalista de Pallasos, se une este año el Esperanzah!, un festival que está revolucionando la vida del Barrio de Sant Cosme (El Prat de Llobregat, Cataluña) y que, en su edición actual, amplía el radio de acción de su lucha. “Hemos cambiado la vida de un barrio y ahora queremos cambiar el mundo”, afirman los organizadores.
Más allá de un festival de música y circo, el Esperanzah! es una fiesta de la economía y la cultura solidarias. Como el Festiclown, que año tras año toma las calles y plazas de diversas ciudades, es también una herramienta de transformación social y un punto de encuentro de iniciativas, personas y causas. En esta edición, que se celebrarà del 7 al 9 de octubre en el Prat de Llobregat, se consolida este espíritu con el lema “F*** You Troika; Queremos Acoger, Abrid las Fronteras”. Para acceder al festival será necesario hacer una donación de mínimo 12€ que se destinará en su totalidad a colectivos que trabajan en proyectos de cooperación local e internacional como Proactiva Open Arms, Stop Mare Mortum, Caminando Fronteras, Les Dònes Sàvies de Sant Cosme o la Fundación Esperanzah!
Diversos festivales como el Rototom, Canet Rock, Barnasants o Clownia apoyan al Esperanzah! y al Festiclown en su iniciativa de transformar la sociedad a través de la cultura.
Pallasos en Rebeldía
Pallasos en Rebeldía es uno de los máximos exponentes actuales del circo social, político y solidario. Las acciones que lleva a cabo Pallasos en Rebeldía combinan la participación en festivales de prestigio a nivel mundial con la organización de grandes eventos internacionales como festivales, foros, jornadas de encuentro y debate, talleres o galas, así como la realización de proyectos de solidaridad en zonas de conflicto de diferentes partes del mundo. Desde sus inicios, Pallasos en Rebeldía viene trabajando con entidades sociales y artísticas que defienden un mundo donde quepan todos los mundos, llevando el circo y la risa a lugares que van desde las favelas de Rio de Janeiro hasta los campamentos de refugiados palestinos o los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf (Argelia), donde ha participado y colaborado los últimos cuatro años con el FiSahara, pasando por las comunidades indígenas zapatistas de México o aldeas indígenas de Brasil y Chile.
En el último año, la caravana de Pallasos en Rebeldía ha desarrollado un intenso trabajo con las personas refugiadas y migrantes en el campo de Idomeni, en la frontera heleno macedonia, en el de Calais (Francia) o en el CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes) de Melilla. Al tiempo, prepara un nuevo Festiclown en Palestina, que tendrá lugar en noviembre, asistirá al FiSahara un año más, y también ha realizado el Festiclown Pela Terra, a lo largo del verano e diversas localizaciones en Brasil, con las comunidades indígenas que están siendo masacradas o el Movemento Sem Terra, en sus “retomadas” de tierras.
Más allá de llevar risa y alegría como un poco de humanidad a quienes están viviendo una situación de injusticia y sufrimiento, Pallasos en Rebeldía ha colaborado con organizaciones locales que están trabajando in situ. En ocasiones, han llevado a cabo campañas de recaudación de fondos en favor de estas entidades, como fue el caso de Idomeni. Allí llegaron a recoger cerca de 6000 euros, destinados a la causa de los refugiados.
Puedes realizar tu donación al Esperanzah! aquí:
ES 2100 3151 6722 0008 1744