Más de 22 compañías internacionales levantan el telón del Festiclown Sahara en los campamentos de personas refugiadas saharauis, llevando el arte, la solidaridad y la reivindicación de la libertad al corazón del exilio.
Smara, campamentos de personas refugiadas saharauis (Tindouf, Argelia), 11 de octubre de 2026.
El circo ya está en el Sáhara. Y no viene de puntillas, sino con ganas de encontrarse, compartir y reivindicar. El Festiclown Sahara 2026 ha celebrado su inauguración en Smara, dando comienzo a la primera edición de este Festival Internacional de Teatro y Circo que reúne a más de 22 compañías de diferentes partes del mundo en los campamentos de personas refugiadas saharauis.
Durante este primeros días, artistas y equipos participantes han comenzado a convivir con las familias que los acogen, compartiendo comidas, tradiciones, historias y cultura. Porque el Festiclown no consiste únicamente en llevar espectáculos: se trata de encontrarse, de reconocerse y de construir solidaridad desde lo cotidiano. De romper las distancias que tantas veces nos imponen las fronteras.
Un pueblo que resiste, un escenario para la libertad
El acto inaugural contó con la presencia de la gobernadora de Smara, Azza Babih, y de Iván Prado, portavoz de Pallasos en Rebeldía y director del festival.

En su intervención, Azza Babih agradeció la participación y puso en valor el papel de las mujeres en la sociedad saharaui, destacando su protagonismo en la construcción política y social de los campamentos: «Dentro de la wilaya hemos construido un estado completo y una democracia visibilizada. No hay diferencia entre hombre y mujer. Se valora mucho a la mujer, Smara está encabezada por una mujer. Respetamos las religiones, todos somos iguales».
Desde Pallasos en Rebeldía, Iván Prado lanzó un mensaje de solidaridad con el pueblo saharaui y de esperanza en su lucha por la libertad. «Somos artistas que no creemos en los muros ni en las fronteras. Queremos saludar a las mujeres que representan la raíz y la lucha del pueblo saharaui. Estamos aquí por los niños y niñas que más pronto que tarde podrán vivir libres en el Sáhara Occidental».
Unas palabras que resumen el sentido de este encuentro: el arte no puede permanecer ajeno a la injusticia, y la cultura también es una forma de acompañar a los pueblos que luchan por sus derechos y su libertad.
La alegría también es resistencia
La inauguración terminó convirtiéndose en una fiesta compartida. La música tradicional saharaui tomó el escenario y puso a bailar al público, recordando que la cultura de un pueblo es también memoria, identidad y resistencia.
Después llegaron la magia de Dani García, que hizo participar en sus números a varias personas del público, y el espectáculo de Valeria Arco y Flecha, que sorprendió con sus habilidades de hula hoop, tiro con arco con los pies y contorsión. Las artistas recibieron una fuerte ovación de un público entregado.
Así comienza el Festiclown Sahara 2026: con risas, emoción, música y circo, pero también con una convicción política que atraviesa cada encuentro. Porque actuar en los campamentos de personas refugiadas saharauis es mucho más que programar espectáculos. Es compartir escenario con un pueblo que lleva décadas esperando el ejercicio efectivo de su derecho a la autodeterminación.
Desde Pallasos en Rebeldía defendemos que la cultura no debe levantar muros, sino derribarlos; no debe mirar hacia otro lado, sino ponerse del lado de quienes resisten. Por eso estamos aquí, junto al pueblo saharaui, compartiendo nuestras herramientas para imaginar y construir un mundo más justo.
Que el circo cruce todas las fronteras. Que la solidaridad no conozca límites. Y que el próximo aplauso en el Sáhara Occidental pueda celebrarse en libertad.
