Pallasos en Rebeldía rechaza las acusaciones de “antisemitismo” contra el Rototom Sunsplash y las organizaciones que lo apoyamos por el boicot, BDS, al artista sionista Matisyahu y denuncia a El País por ejercer de correa de transmisión de lobbies sionistas
Pallasos en Rebeldía rechaza rotundamente las acusaciones de “antisemitismo” y “discriminación política y religiosa” lanzadas este martes por parte de medios de comunicación y asociaciones prosionistas contra Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) a Israel y las organizaciones que lo apoyamos por el boicot al artista sionista Matisyahu en el Festival Rototom Sunsplash 2015 de Benicassim. El festival anuló el concierto de Matisyahu después de la campaña iniciada por BDS del País Valencià. Pallasos en Rebeldía, que además es firmante del BDS internacional, participó en esta campaña negándose a compartir cartel con el músico sionista, que ha resultado un éxito al lograr la cancelación del concierto.
Así, en los últimos días se han sucedido las presiones y los ataques de la maquinaria sionista hacia quienes exigimos el cumplimiento de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional a Israel y algunos medios de comunicación han sido permeables a las mismas. Desde Pallasos en Rebeldía consideramos que editoriales como el del diario El País de este martes en el que se habla de «discriminación política y religiosa” y “antisemitismo” son desproporcionadas hacia un movimiento que promueve acciones pacíficas contra el sionismo y su entramado cómplice. En este sentido el portavoz de Pallasos en Rebeldía, Iván Prado, manifiesta que este diario “miente gratuitamente” y “ha dejado de ser un referente para la democracia, como lo fue en la Transición, y se alinea con este entramado”, considerando “lamentable y chapuecera” la posición defendida en el editorial.
Además, Iván Prado lamenta que en el citado escrito se usen argumentos falsos para defender esta postura, afirmando que al artista se le exigió una “declaración a favor de un Estado palestino” o que se hizo “por ser judío, puesto que no es israelí”. El Festival Rototom sólo había demandado del cantante sionista que declarase públicamente que repudia el sufrimiento que Israel ejerce sobre la población civil y desprotegida de Palestina, puesto que es un festival que defiende la paz y la humanidad. Asimismo, considera que este medio de comunicación está ejerciendo en su editorial de correa de transmisión de conocidos lobbies sionistas como el Congreso Mundial Judío. Esta organización lanzó un comunicado al conocer la anulación del concierto de Matisyahu en el que lanzaba las mismas acusaciones que el escrito de El País. Así, en ambos textos podemos encontrar apelaciones al “antisemitismo” y a la petición de una intervención de las autoridades públicas que apoyan el Rototom Sunsplash.
Iván Prado señala en este sentido que a Matisyahu no se le hace boicot las razones que indica El País, sino por la realización de actos públicos como artista en festivales prosionistas y por declaraciones públicas apoyando la violación de los Derechos Humanos por parte del ejército de Israel. Como apunta el BDS, “si utilizas tu posición de artista para hacer pública tu ideología, aunque no hagas referencias en tu obra, no se trata de ideología individual y privada del sujeto, sino de una difusión y promoción pública de la misma”. Por este motivo, consideramos que un festival que promueve la política de paz, debe exigir que se haga igualmente pública la postura de uno de sus artistas al respecto, teniendo en cuenta su trayectoria vinculada a las posturas sionistas, aunque no haga referencia a ello en su música. La identidad étnica o religiosa de una persona no es objeto de nuestra actividad.